Hay gestos que, aunque parezcan pequeños, pueden transformar profundamente la vida de muchas personas. Una colaboración, una ayuda concreta, una donación hecha con generosidad: todo puede convertirse en una oportunidad, en un espacio de encuentro, en una puerta que se abre. La Colecta “Más por Menos” 2026 nos invita nuevamente a compartir con alegría para ser esperanza de muchos.
Durante las misas del 12 y 13 de septiembre, en todas las comunidades, la colecta estará destinada a esta iniciativa solidaria que desde hace 55 años une a las diócesis y parroquias que cuentan con más recursos con aquellas que atraviesan mayores necesidades. Se trata de una expresión concreta de fraternidad eclesial: una Iglesia que no permanece indiferente ante las desigualdades, sino que se compromete, acompaña y comparte.
En varias comunidades contamos con salas de catequesis amplias, bien equipadas y con aire acondicionado. Son espacios que favorecen el encuentro, la escucha y la formación. Pero también he conocido parajes donde los niños y los jóvenes se sientan sobre unos troncos, debajo de un árbol, para participar del encuentro de catequesis. En ambos lugares se anuncian los mismos temas, se comparte la misma fe y se celebra la presencia del mismo Dios. Es la misma Iglesia, con la misma misión y el mismo deseo de acompañar procesos; aunque en condiciones muy distintas.
Esta realidad nos ayuda a comprender el sentido de la Colecta “Más por Menos”. No se trata solamente de reunir dinero, sino de construir una comunidad más solidaria, en la que los bienes puedan ponerse al servicio de quienes más los necesitan. Allí donde faltan recursos, una ayuda oportuna puede mejorar las condiciones de una comunidad, fortalecer su tarea pastoral y sostener proyectos que generan dignidad y esperanza. Esta iniciativa busca acompañar y fortalecer la presencia de la Iglesia en lugares donde los recursos son más escasos.
Quizás nuestro aporte no alcance para resolver por sí solo una situación completa. Pero, unido al de muchas otras personas, puede hacer viable una obra, sostener un proyecto, comprar materiales, ofrecer una beca o mejorar un espacio comunitario. En la lógica del Evangelio, lo que se comparte con amor nunca queda reducido a su valor inicial: se multiplica en solidaridad.
Los fondos de la Colecta se destinan a diversas iniciativas de promoción humana y social (comedores, hogares, becas escolares, capacitación laboral, huertas familiares y comunitarias…), así como al fortalecimiento de la vida pastoral (formación de agentes pastorales, refacciones en iglesias y capillas, sostener traslados…). De este modo, la ayuda busca responder a necesidades concretas y, al mismo tiempo, acompañar procesos comunitarios.
Cada una de estas acciones tiene detrás rostros concretos: niños que pueden continuar sus estudios, familias que encuentran apoyo, comunidades que disponen de un lugar para reunirse, agentes pastorales que reciben formación y personas que descubren que no están solas. Donar es contribuir a que esas historias sigan siendo posibles. Lo que das multiplica solidaridad.
El lema de este año, “Compartir con alegría. Esperanza de muchos”, nos propone vivir la solidaridad no como una obligación pesada, sino como una oportunidad para agradecer y hacer el bien.
Te invito a participar de la Colecta “Más por Menos” 2026. También podés ingresar en la página de la Colecta “Más por Menos”, donde encontrarás información detallada y distintas formas de donar. Allí podrás conocer mejor el alcance de esta iniciativa y elegir el modo de colaborar que te resulte posible.
Seamos parte de esta gran cadena de solidaridad. Con tu colaboración, la esperanza llega más lejos. Con tu generosidad, muchas personas encuentran nuevas oportunidades. Con tu gesto, la Iglesia se hace presente allí donde más se necesita. Contamos con tu solidaridad.