William Cepeda, de 34 años, llegó al edificio de Tribunales con dos carteles en los que reclamaba la imposibilidad de ver a sus hijos desde hace más de dos años.
En el lugar, personal policial de custodia tomó sus datos y luego de permanecer unas tres horas encadenado a una reposera, integrantes del equipo técnico del Juzgado de Familia lo invitaron a ingresar para repasar la causa y las denuncias que pesan en su contra, por las cuales desde el mismo Juzgado se definió la prohibición de acercamiento a sus hijos, en resguardo de la integridad de los menores.
Las denuncias por violencia de género y por supuesto abuso siguen en investigación debido a la imposibilidad de realizar algunas pericias necesarias para avanzar, entre ellas una cámara Gesell.