El deporte de Gualeguaychú está de luto. En la mañana de este jueves se conoció el fallecimiento de Luis "Mate" Giménez, uno de los grandes ídolos del boxeo local, quien tenía 75 años y en los últimos meses había sufrido un progresivo deterioro en su estado de salud.
Formado en el Club La Vencedora bajo la dirección del histórico entrenador "Cotufo" Aguilar, Giménez construyó una destacada carrera deportiva con cerca de 50 combates como amateur y alrededor de 20 peleas como profesional. En la categoría mediano llegó a ubicarse entre los seis mejores boxeadores del país, alcanzando el sexto puesto del ranking argentino y protagonizando memorables veladas que colmaban el gimnasio de Racing Club, donde cada una de sus presentaciones despertaba una enorme expectativa entre los aficionados.
Su historia con el boxeo comenzó casi por casualidad. A los 18 años acompañó a su hermano a entrenar en La Vencedora y, mientras esperaba, comenzó a saltar la cuerda. Fue entonces cuando "Cotufo" Aguilar advirtió sus condiciones y lo invitó a entrenar. Apenas un mes después de haberse colocado los guantes por primera vez, Giménez debutó oficialmente y ganó su primera pelea por nocaut, iniciando una trayectoria que lo convertiría en uno de los grandes referentes del pugilismo gualeguaychuense.
Los primeros festivales en los que participó se desarrollaban en los tradicionales Galpones de González, ubicados donde hoy se encuentran Primera Junta y Boulevard Montana, escenarios que marcaron el nacimiento de una generación de destacados boxeadores de la ciudad.
Además de su brillante carrera deportiva, "Mate" Giménez fue durante muchos años guardavidas de la Dirección de Deportes y empleado municipal, desempeñándose siempre con el mismo compromiso y humildad que lo caracterizaron dentro del cuadrilátero.
Con su partida física se va uno de los últimos grandes ídolos del boxeo de Gualeguaychú. Sin embargo, su legado permanecerá intacto en la memoria del deporte local y en el recuerdo de quienes compartieron con él el gimnasio, el ring y la vida cotidiana. Su nombre quedará para siempre ligado a una de las épocas más gloriosas del boxeo de la ciudad.