El Gobierno de Gualeguaychú realizó este miércoles, sobre la Avenida Parque Cándido Irazusta, un operativo mediante el cual fueron aplastados con maquinaria pesada los caños de escape ilegales que fueron confiscados en operativos de tránsito.
“El respeto no se negocia”, sentenció el intendente Mauricio Davico, que participó en el operativo junto al subsecretario de la Agencia de Seguridad, Esteban Izaguirre.
El Intendente remarcó que los más de 220 caños de escape destruidos estaban fuera de la ley “y hoy los convertimos en chatarra”. A la vez, mientras mostraba uno de los aparatos destruidos, cuyo valor de mercado asciende a los 500 mil pesos, advirtió: “No hay que molestar. Esto molesta a los vecinos”.
Davico reafirmó, sobre el final de los escapes: “aplastados e inutilizados, ahora son chatarra”.
Los más de 220 escapes libres y modificados que fueron destruidos frente al Mercado del Munilla, se incluyen en una acción enmarcada en lo establecido por el Artículo 7° de la Ordenanza Municipal 12509/2021.
Las piezas, confiscadas en distintos operativos de control de tránsito realizados durante los últimos tiempos, fueron dispuestas en una hilera que se extendió a lo largo de toda la calzada, para luego ser destruidas mediante el uso de una aplanadora con rodillo compactador, operada por personal municipal.
El procedimiento de retención mediante el cual fueron confiscados estos escapes ilegales se activa en el momento en que los agentes de tránsito detectan la infracción y corroboran que el caño no está homologado o no corresponde al modelo y año de fabricación del vehículo.
Una vez que el Juez de Faltas resuelve la causa, el propietario debe reponer el escape original, acreditar el cambio y recién entonces recupera el vehículo retenido.
Los caños de escapes libres o modificados pasan a disposición del Departamento Ejecutivo Municipal hasta que la autoridad competente determina el momento de su destrucción total, tal como lo habilita expresamente el Artículo 7° de la norma.
La Ordenanza 12509/2021 prohíbe en toda la jurisdicción de Gualeguaychú la circulación de automóviles, motos y cualquier otro vehículo a motor equipado con escapes libres, modificados, preparados para competencias deportivas o distintos al correspondiente al modelo y año de fabricación, así como cualquier dispositivo generador de ruidos molestos que exceda los límites reglamentarios.
“Lo que hoy hemos realizado no deja de ser una herramienta más del Estado para generar un cambio de concientización en las personas que cometen este tipo de acto ilegal, que no consideran la seguridad vial ni la tranquilidad de toda la comunidad”, afirmó Izaguirre.
El hecho de que esta acción por parte del Gobierno de Gualeguaychú haya sido un 10 de junio no fue azarosa, ya que hoy se conmemora el Día Nacional de la Seguridad Vial en Argentina, una jornada que tiene como objetivo principal promover la educación vial y fomentar un cambio cultural en la forma de conducir y convivir en la calle, además de concientizar sobre el respeto a las normas de tránsito, el uso de elementos de seguridad y la conducción responsable.
La acción de este miércoles cierra un ciclo que comenzó con una política de control en las calles y culminó con la destrucción física e irreversible de más de dos centenares de elementos ilegales, y constituye una señal concreta de que la política de tolerancia cero frente a la contaminación sonora en Gualeguaychú no se agota con el acta de infracción, sino que tiene consecuencias materiales y definitivas.