Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
{{dayName}} {{day}} de {{monthName}} de {{year}}
Máxima Online Radio

Por primera vez habló la mamá de Daiana Mendieta: “Siento que ella está acá”

El femicidio ocurrió en Gobernador Mansilla en octubre del año pasado. “Brondino destruyó a dos familias”, dijo Mariela en RADIO MÁXIMA.

5 Jun, 2026, 10:25 AM

Mariela, la madre de Daiana Mendieta, la joven de 22 años asesinada en Mansilla, departamento Tala, en octubre de 2025, realizó en RADIO MÁXIMA sus primeras declaraciones tras el femicidio, y dijo emocionada que “yo siento que ella todavía está acá”.

 

Mariela manifestó que conocía a Gustavo Brondino, alias “Pino”, el imputado por el femicidio, un hombre de 56 años que vivía con su familia: “Parecían gente de bajo perfil, nunca se supo nada malo, incluso el hijo de Brondino tiene la edad de unos de mis hijos y eran compañeros del colegio, familia normal. Era una persona que tenía trato con todo el mundo, lo conocían…fue un shock, vos veías a la persona, siempre saludaba, no te esperás que esa persona pudiera hacer algo así. Lo que pasó destruyó a dos familias, la persona destruyó a su propia familia como destruyó a la nuestra, y yo creo que ellos tendrán su proceso”.

“Nos tocó en vida y la vamos sobrellevando, como en este momento la está pasando la familia de la chiquita que perdió la vida ahora, es muy triste, muy feo”, dijo en relación al femicidio de Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba.

 

En RADIO MÁXIMA, Mariela contó que “mi hijo de 5 años pregunta por su hermana, la busca, creo que todavía no tiene el entendimiento para saber lo que pasó, vamos a ver a un especialista para que nos ayude en este tema. El me dice que la hermana se perdió, y yo le digo que no se perdió, que se fue al cielo, y él dice de poner una escalera. Ocurrió algo no sé si paranormal, una mañana se levantó y fue a la sala a mirar dibujitos, yo estaba en la habitación todavía. Y me dice mirá mamá, vino la Daia. Y le pregunto dónde…y me dice mirá vení, vela…y cuando salgo de mi habitación y voy a la sala le pregunto, y me dice la Daia se bajó del cielo y ya se fue…no sé qué habrá visto…yo interpreto que ella todavía está acá. Después pasaron cosas extrañas en la casa, y sabemos que es ella… en cierto punto eso me da paz. Mi esposo era el que más mal la pasó, porque era su primera hija y era su compañera de campo…mi pilar es mi hijo más chiquitito…”.

 

Los hechos inexplicables

 

La mamá de Daiana Mendieta señaló que “ella era una chica muy sociable, muy alegre, de salir, nosotros siempre la aconsejábamos que había peligros, que no anduviera sola, que se cuidara, aunque ya tenía edad de manejarse sola”.

Contó que “el último día la vi como muy ansiosa de salir con las chicas, con las amigas, se notaba diferente. Ese día el novio de ella tenía un viaje y volvía tarde, es lo único que recuerdo de esa tarde. Dijo que tenía que hacer un mandado a un kiosco a dos cuadras de la casa, pero no sabíamos si tenía que encontrarse con alguien. Preguntó si traía algo y se fue, esperé, esperé y me pareció raro que no volvía. Más preocupante porque yo me manejo mucho con el auto porque tengo un nene de 5 años, le mandé mensajes y nunca imaginé. Cuando encontraron el auto, mi pregunta es dónde estaba, qué estaba haciendo…”.

 

Agregó que “una como madre siempre intuye cosas, con el tiempo fui atando muchos cabitos y analizando, y la noté como apagada, no era la misma Daiana en ese momento. Ella estaba de novia, estaba feliz, enamorada, maquillándose, pero ese día en particular se notaba nerviosismo en su cara, pero ella nunca decía nada. Yo recuerdo que había recibido una llamada entre las 4 y las 5 de la tarde, y me preguntó si quería tomar “teres” (mate tereré), y recibió una llamada y lo miró como con sorpresa, como de quién era el número, y recibió la llamada. Ella trataba con mucha gente, era muy sociable. Yo lo dije cuando hice la denuncia. Después fue para afuera y se metió adentro del auto, al rato sale un hermano que tenía que hacer un mandado y ella vuelve a entrar a la casa, se mete a la habitación y yo no escucho lo que dice. Cuando sale yo le hago un gesto como quién era, y ella me dice: no pasa nada. Creo que a través de esa llamada rastrearon a la persona…”.

Dijo también que “yo no sé si tenía vinculación íntima, pero ella era muy sociable, frecuentaba las canchas de bochas, donde había movimiento, se encontraba con gente, lugares que frecuenta mucha gente adulta, mucha juventud, mucha adolescencia, en esos lugares pudo haber conocido a la persona, la ha tratado. Pero ella nunca habló mal de esa persona. Por ahí comentaba que jugaba al truco con algunas personas, o que la invitaban a comer en un grupo, pero no sé si esa persona entraba en el núcleo”.

 

Sobre los hechos, indicó además que “en ningún momento las amigas me dijeron nada, eso es lo más raro, la juventud a veces evita contar sus cosas. Era su mundo, su vida. El novio pasó muy mal, los primeros tiempos pasó mucho con nosotros, tenía sentimientos muy grandes con ella”.

 

“Ella subestimó los peligros, no entiendo cómo hizo, cómo la convenció, cómo fue a parar allá, solamente los resultados de los celulares pueden saber eso. Ella podía irse pero mandaba mensajes, y yo intentaba comunicarme con ella y era raro, no daba señales, era una chica que estaba continuamente con su teléfono. A los pocos minutos que ella se fue se terminó la conexión”.

 

El imputado Brondino se encuentra detenido, y se espera en poco tiempo más la realización del juicio por el femicidio.

Teclas de acceso