El Tribunal de Disciplina del Consejo Federal del Fútbol Argentino se expidió oficialmente sobre el partido suspendido entre Juventud Unida y Defensores de Pronunciamiento, correspondiente al encuentro de vuelta de los cuartos de final del Torneo Regional Amateur, disputado el pasado 11 de enero. Se decretó la eliminación de Defensores de Pronunciamiento y se suspendió a Maximiliano Villagrán con la pena de 10 partidos y a Julián Viollaz con un año de suspensión.
Según el expediente, el árbitro Maximiliano Durán resolvió suspender el encuentro a los 38 minutos del segundo tiempo, luego de un tumulto generalizado protagonizado por jugadores del conjunto visitante, tras la expulsión de Maximiliano Villagrán y un episodio de agresión en el que estuvo involucrado Julián Villegas. En su informe, el juez detalló que, tras verse rodeado por futbolistas del Depro y con la intervención de sus asistentes y de la policía del operativo, decidió comunicar al oficial a cargo la suspensión del partido por no encontrarse en condiciones físicas ni psicológicas para continuar, producto de la agresión recibida.
En relación a las expulsiones, el árbitro indicó que Maximiliano Villagrán vio la tarjeta roja por doble amonestación y que, al mostrársela, se acercó de manera vehemente y violenta, amenazándolo, empujándolo con ambos brazos y continuando con insultos hasta ser contenido por sus compañeros. En tanto, Julián Villegas fue expulsado por conducta violenta, ya que, según el informe arbitral, aplicó un golpe por la espalda al árbitro, impactando en el tronco, costillas, rostro y cuello.
El Tribunal dio vista al descargo de Defensores de Pronunciamiento, cuyos dirigentes manifestaron que nunca fueron notificados en el momento de la suspensión del partido y que se enteraron recién durante el viaje de regreso. Además, negaron cualquier tipo de agresión al árbitro y solicitaron que se disputaran los minutos restantes.
No obstante, en los considerandos, el Tribunal de Disciplina remarcó que los informes arbitrales constituyen “semiplena prueba” de los hechos consignados y que solo pueden ser desacreditados mediante pruebas directas en contrario. Tras analizar material fílmico de los incidentes, el organismo sostuvo que se observa un comportamiento exacerbado de jugadores del Depro, con agresiones verbales y físicas hacia integrantes del equipo arbitral.
En función de ello, el Tribunal resolvió dar por finalizado el partido, decretar la eliminación de Defensores de Pronunciamiento del certamen y aplicar sanciones disciplinarias a sus jugadores: un año de suspensión para Julián Villegas y diez partidos para Maximiliano Villagrán.
De esta manera, Juventud Unida continúa en carrera en el Torneo Regional Amateur y ya tiene confirmado su próximo compromiso. El Decano jugará el domingo a las 20 horas en su estadio, por las semifinales, frente al Club Santino, con arbitraje de una terna de la Liga de Río Tercero encabezada por Lucas Rodríguez.