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Dos gendarmes retirados, uno de Gualeguaychú, condenados por secuestros y torturas durante la dictadura

Condenas de 10 años al gualeguaychuense Roberto Caserotto y a Néstor Gómez del Junco por hechos en Concepción del Uruguay.

10 Jun, 2026, 08:36 AM

El Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay condenó a Néstor Gómez del Junco y Roberto Oscar Caserotto, ex integrantes de Gendarmería, a diez años de prisión por el secuestro y aplicación de torturas a militantes comunistas. Sin embargo, por mayoría, se dispuso que sigan en libertad hasta que la sentencia quede firme.

 

Roberto Oscar Caserotto, oriundo de Gualeguaychú, es comandante general retirado de la Gendarmería Nacional.

 

La fiscal Josefina Minatta había pedido que se los condene a veinte años y que se dispusiera la prisión preventiva. Sin embargo, por mayoría, se resolvió que los represores permanezcan en libertad hasta que la sentencia quede firme, tal lo dispuesto en el veredicto, cuyos fundamentos se darán a conocer el 18 de junio. Sobre este punto, quien planteó la disidencia fue Noemí Berros, informó Página Judicial.

 

Además, los jueces Berros, José María Escobar Cello y Eugenio Martínez Ferrero remitieron a la fiscalía de primera instancia copia del testimonio de una mujer que también dijo haber sido víctima de la represión ilegal y podría redundar en responsabilidades penales contra otros represores.

 

También remitieron copia del veredicto a la Municipalidad de Concepción del Uruguay para que se proceda a la señalización como sitios de memoria de la Unidad Penal Número 4, la sede del Escuadrón de Gendarmería y la llamada “casa de Bernay”, un sitio operativo de las fuerzas represivas en las afueras de la ciudad.

 

Los hechos

 

Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, un denunciante ubicó la intervención de Caserotto y Gómez de Junco en un procedimiento realizado durante un cumpleaños celebrado el 12 de mayo de 1977 en una vivienda de Concepción del Uruguay, donde se encontraban varias personas, entre ellas menores de edad. Uno de los niños fue amenazado con un arma.

 

En ese contexto, tres personas fueron detenidas y trasladadas a una dependencia de Gendarmería Nacional, donde habrían sido amenazadas por Gómez del Junco. Otra de las víctimas del mismo procedimiento se refirió a Caserotto como uno de los agentes que irrumpió armado en el domicilio.

 

De acuerdo a lo relatado en la causa, los imputados trasladaron a las víctimas en una camioneta y las golpearon en el viaje. "Los metieron en un calabozo, a uno de ellos le hicieron sacar la ropa, le echaron agua de heladera y lo golpearon con el puño durante 30 minutos”, dijo otra de las víctimas y agregó que incluso les hicieron padecer un "simulacro de fusilamiento".

 

En tanto, otras personas que se encontraban en la vivienda permanecieron privadas ilegítimamente de su libertad bajo custodia de Gendarmería durante aproximadamente diez días.

 

Estos hechos ya fueron parcialmente acreditados en la sentencia dictada el 29 de noviembre de 2019 por el Tribunal Oral en lo Criminal de Concepción del Uruguay, que condenó a Julio César Rodríguez por delitos de lesa humanidad (José Luis Palacios falleció antes de la condena).

 

Respecto de los hechos atribuidos exclusivamente a Gómez del Junco, una víctima lo identificó como uno de los responsables de un operativo realizado el 12 de enero de 1978 en el balneario Banco Pelay, donde fue detenido junto a otras cuatro personas, trasladado en un vehículo Ford Falcon hasta una casa, donde los tuvieron privados de su libertad durante una noche.

 

Según ese testimonio, las víctimas fueron golpeadas, atadas y sometidas a torturas con picana eléctrica. La persona damnificada indicó que pudo reconocer al imputado durante el tormento, porque se le despegó la cinta que le habían puesto sobre los ojos.

 

Agregó que, luego de dos horas, fue liberado junto a otra de las víctimas cerca del lugar en donde habían sido secuestrados.

 

Violencias contra niños y niñas

 

En su requerimiento de elevación a juicio, la fiscal Minatta puso especial énfasis en los hechos sufridos por las víctimas menores de edad.

 

Señaló que una de las víctimas, que tenía en ese momento 4 años, “fue amenazada de muerte, le pusieron un arma en la cabeza y permaneció secuestrada en su propio domicilio, junto a su madre y a su hermanito (de siete años) durante aproximadamente diez días”. Afirmó que los menores de edad “sufrieron un patrón de secuestro y privación de la libertad".

 

En esa línea, Minatta detalló que se trata de casos en los que las fuerzas represivas privaron de su libertad a niños y niñas durante el tiempo en que se desarrolló el operativo de secuestro en el mismo domicilio que fue utilizado como espacio para la aplicación de torturas físicas y psicológicas, tanto sobre adultos y adultas como sobre los infantes. “Este patrón de secuestro que se verificó en otros operativos del país, también se aplicó nuestra ciudad”, aseguró.

 

Por otro lado, también se refirió al trato que recibió el hijo de otro de los denunciantes y afirmó: “fue abandonado en el balneario Banco Pelay durante toda una noche en que permaneció solo, con diez años, habiendo presenciado las detenciones ilegales de su padre y sus compañeros, sin saber cuál sería el destino. Cuando volvieron a buscarlo, se encontraba en estado de desesperación”.

 

La representante del MPF resaltó que si bien hubo causas judiciales en que se investigaron crímenes de lesa humanidad cometidos en la Ciudad de Concepción del Uruguay, en ninguna de ellas se investigó en particular qué sucedió con las y los niños y niñas. “En su adultez se les convocó para dar testimonio por sus padres y madres, pero no se indagaron en estos procesos judiciales las vulneraciones perpetradas sobre ellos y ellas”, subrayó.

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