La autopsia fue realizada por el médico policial Marcelo Benetti, y trascendió que el impacto de bala no presentaba restos de pólvora ni químicos, por lo que se presume un tiro a larga distancia.
También habría determinado la autopsia que la muerte de Iván Pérez, de 23 años, se produjo en el acto.
Además, se habría determinado que se utilizó un arma con calibre “de mucha fuerza simétrica”, lo que hizo que la bala entrara y saliera.