La dueña de la casa, María, contó detalles en RADIO MÁXIMA sobre el robo de distintos elementos de su vivienda y reclamó mayor celeridad para recuperarlos.
“No los escuchamos, estábamos durmiendo y saltaron el portón, pusieron una silla al lado de la ventana de la habitación de mi hija. Quedó la marca del pie. Se subieron para investigar arriba de un ropero viejo a ver si había algo de valor. Lo hicieron con total silencio, no nos enteramos de nada”, contó sobre el momento del hecho.
Se llevaron una bicicleta, herramientas de una pequeña bicicletería en el fondo de la vivienda, y una garrafa. “Mi marido se levantó y lo primero que notó fue la falta de la bicicleta. Después robaron herramientas”, relató.
La mujer destacó la atención recibida en la comisaría, pero cuestionó la demora posterior de la Justicia para continuar con la investigación sobre el destino de los objetos.
Una mujer les pidió dinero
La propietaria señaló que horas después del robo y antes de realizar la denuncia recibieron la visita de una mujer que les habría solicitado cien mil pesos, a cambio de entregarles las pertenencias, o información.
Ante la negativa de la familia, la mujer les dejó un nombre y un número de teléfono, les dijo que trabajaba como enfermera en un reconocido sanatorio local. La dueña asegura que todos estos datos eran falsos porque la conocen, pero no descartan que estuvo vinculada al robo de alguna manera.
“Acá en la comisaría nos dijeron que necesitaban la autorización del juez para allanar la casa donde supuestamente estaban las cosas”, explicó.
Cuando finalmente se realizó un allanamiento, los objetos ya no se encontraban en el lugar, según le informaron a la familia. Manifestaron que les llegó la información de que la bicicleta habría sido desarmada y vendida.
“Hubo negligencia. Si sabemos que roban, se demora mucho para recuperar las cosas, se las sacan muy rápido de encima”, indicó la mujer. Estiman que el valor de todo lo robado superaría los trescientos mil pesos.