Sentadas al sol, las históricas siguen diciendo presente en la marcha en contra de la contaminación. Se encuentran apostadas cerca del stand de merchandising, dispuestas a vender todo lo que puedan.
“La asamblea está en liquidación”, anuncian, con la intención de que la gente compre “así nos renovamos.Hay que reponer y hay que modernizarnos”, argumentan. Se pueden conseguir banderas a $300 y calcomanías a $10.
La mayoría de las mujeres viste la remera negra con la famosa frase “He dicho”. Entre ellas rememoran las innumerables acciones que han llevado a cabo por la lucha ambiental y ciudadana:desde estar abajo de camiones hasta aguantar que les tiraran agua caliente. “Me parecen mentira las cosas que hemos hecho.Que nos pregunten lo que no hemos hecho”, menciona una de ellas.
Por otro lado, señalan “nosotras estamos firmes en la lucha, pero todos tienen oídos sordos. Estamos siempre las mismas viejas”.
El reclamo en contra de las papeleras ha sido sostenido por los asambleístas, mujeres y hombres durante muchos años. Ha sido una lucha ciudadana para toda la comunidad y de toda la comunidad depende que la causa siga vigente.