El exdirector de Defensa Civil de Gualeguaychú, Daniel Hernández, manifestó en RADIO MÁXIMA sobre la situación del río, que “vamos a estar con la espada de Damocles todo el tiempo, en la temporada de verano y hasta marzo-abril, cuando iría decreciendo”.
Remarcó en la misma línea que “se espera que tengamos todo el período en aguas medio-altas, veremos playas de Colón y Concepción del Uruguay afectadas, también lo vamos a tener con menor afectación en el Ñandubaysal, pero se podrá seguir utilizando. Pero sí es verdad que nos pone en una situación muy susceptible en los dos factores influyentes, que son las lluvias en la cuenca y los vientos”.
Sobre las marcas de cuidado, explicó que “hay dos alturas técnicas que son históricas. Prefectura decía que el río en 3,50 entra en estado de alerta, y a los 3,80 la marca histórica de las primeras evacuaciones. Eso ha ido cambiando con el tiempo porque Gualeguaychú tuvo una política de estado. El último gran paso fue el Programa de Mejora Barrial, PROMEBA del Munilla, que permitió accesibilidad a los vecinos aún con el agua mucho más cerca. Ahora con 4 metros es muy poca la gente que se evacúa”.
Agregó que “a los 4,05 sale el agua por los desagües pluviales en zona de Plaza Colón, al igual que Urquiza al 200, y a los 4,20 en San Lorenzo y San Martín…son los desagües de 1936, cuando se construyó la Costanera y la ciudad ya estaba construida y no se podía levantar…”.
Situación actual
En la mañana de este miércoles, la altura frente al puerto local era de 2,03m.
“El río Uruguay está relativamente tranquilo por ahora, Salto Grande erogando un poco más de lo normal y manteniendo el bajo Uruguay en niveles medios-altos, y tenemos para toda la semana vientos del sudeste entre 30 y 35 kilómetros por ahora, aunque no sería de extrañar que el río vuelva a subir, pero no sería para asustarse”, dijo Hernández.
Añadió que “en que es Colón, San José y hasta Concepción del Uruguay, dependen del caudal erogado por Salto Grande, y en nuestra zona se combinan el caudal erogado por Salto Grande más la acción meteorológica que pueda influenciar, como vientos del norte que facilitan la salida o del sudeste que la demoran o hasta incluso inviertan el curso de circulación de las aguas, haciendo ingresar agua del Uruguay al Gualeguaychú. El otro punto es la lluvia en la cuenca del Río Negro, en República Oriental del Uruguay. Si llueve mucho, termina saliendo cerca del Ñanduybasal”.