La inauguración prevista para el 2020 debió ser retrasada por la pandemia y después de dos años puede llevarse a cabo. El edificio está ubicado en la zona del frigorífico y contará con un flujo de alumnos constante lo que le otorgará vida a este sector de la ciudad. Actualmente, la UNER en Gualeguaychú cuenta con más de ocho mil inscriptos y dicta las carreras de bromatología, farmacia, bioquímica, nutrición, veterinaria y la tecnicatura en química.
Inversión millonaria
La obra de construcción del nuevo edificio fue muy costosa pero una clara apuesta a la educación en tiempos cortoplacistas y reacios a la apuesta en ámbitos de formación. En valores actuales, la inversión ascendería a los 4 millones de dólares.
Por otro lado, existe un proyecto para desarrollar un gimnasio en el mismo predio. Sobre esto, el Secretario Económico Financiero de UNER, Juan Manuel Arbelo dijo “Lo que queremos es que sea un módulo que tenga que ver con lo académico, que pueda ser usado de esta forma, como un aula magna”.
La vuelta a la presencialidad
Después de dos años de pandemia, y una modalidad educativa que tuvo que adaptarse al contexto vigente, las aulas vuelven a recibir a sus alumnos. Al respecto Arbelo, señala que lo que lo llena de satisfacción es ver a los chicos y las chicas ingresar en los edificios, llegar en grupo por las veredas y en bicileta.
El edificio anterior
En cuanto al edificio céntrico, donde funcionaba la facultad, todavía hay varios aparatos que no se han podido trasladar por la dificultad que comporta ya que muchos deben ser posteriormente calibrados por profesionales.
Por otro lado, de acuerdo al convenio establecido con el municipio, este se encuentra usando un salon que pertenecía a la universidad.
La educación pública
La inversión en la educación siempre es una apuesta a la sociedad en general, es apostar a la formación de miles de personas que luego volcarán su conocimiento en beneficio de la ciudad y por qué no del mundo.
La educación permite el incremento en la calidad de vida de una sociedad y ayuda a posicionar al país en las economías del conocimiento y la posibilidad de a través del desarrollo académico de crear mejores caminos para la humanidad.