FUGA EN LA UP9

Un interno burló la seguridad, escapó entre la visita y fue recapturado minutos después

El detenido había llegado a la Granja Penal trasladado por una comisión de la propia unidad y quedó alojado en el sector de guardia. Habría atravesado la puerta de contención y aprovechado el movimiento de salida de las visitas para huir del lugar

21 Oct, 2026, 20:16 PM

Un nuevo episodio vuelve a poner en el centro de la escena los mecanismos de seguridad y control de la Unidad Penal N.º 9, Granja Penal El Potrero. Un interno que había sido trasladado por una comisión penitenciaria de la propia unidad logró escapar del sector de guardia, burlar los controles de salida y abandonar el establecimiento mezclándose entre las personas que se retiraban luego de la visita. Fue recapturado minutos más tarde.

 

De acuerdo con la información disponible, el detenido llegó a la UP9 en una comisión de traslado y quedó alojado en el sector de guardia. Sin embargo, en circunstancias que deberán esclarecerse, habría logrado superar la puerta de contención y salir del lugar donde debía permanecer bajo custodia.

 

La fuga se habría concretado durante el movimiento de egreso de los visitantes. En ese contexto, el interno habría conseguido infiltrarse entre las personas que abandonaban el establecimiento y pasar inadvertido para el personal que debía controlar las salidas.

 

La secuencia genera interrogantes sobre el funcionamiento de los dispositivos de seguridad y la vigilancia de un sector especialmente sensible, como es la guardia, donde permanecen alojados transitoriamente internos que llegan o se encuentran en proceso de traslado.

 

Lucas Dufour, ante la necesidad de dar explicaciones

 

Como director de la UP9, Lucas Dufour se encuentra al frente de la unidad cuya organización y funcionamiento deberán ser examinados para esclarecer lo sucedido.

 

Esto no significa atribuirle automáticamente una responsabilidad personal por la fuga, pero sí plantea la necesidad de conocer qué información recibió la dirección, cómo se reconstruyó el episodio y qué medidas se dispusieron para revisar los mecanismos de seguridad.

 

La investigación deberá establecer si existieron fallas operativas, incumplimientos de los protocolos o responsabilidades individuales, y determinar si corresponde adoptar medidas administrativas.

 

Una fuga que expone interrogantes sobre la seguridad

 

¿Cómo pudo un interno alojado en la guardia atravesar una puerta de contención y salir de la unidad mezclándose entre los visitantes? ¿No se advirtió su ausencia durante el movimiento de egreso? ¿Qué controles se realizaron y quiénes tenían a su cargo la custodia en ese momento?

 

Son preguntas que deberán responderse para reconstruir con precisión lo sucedido y determinar si existieron fallas en los procedimientos establecidos.

 

La recaptura del interno, producida minutos después de la evasión, permitió poner fin a la fuga. Sin embargo, ese desenlace no elimina la necesidad de esclarecer cómo pudo concretarse la salida ni qué circunstancias permitieron que el detenido abandonara el establecimiento sin ser detectado inicialmente.

 

La responsabilidad no termina con la recaptura

 

El episodio también pone bajo análisis la actuación del personal de guardia y la coordinación entre los agentes encargados de la custodia, el control de la puerta de contención y la supervisión del egreso de las visitas.

 

Será necesario establecer si se cumplieron los protocolos de seguridad, cómo se advirtió la evasión, qué medidas se activaron para localizar al interno y si corresponde determinar responsabilidades administrativas o disciplinarias.

 

En una unidad penitenciaria, la seguridad exige controles permanentes, comunicación entre los sectores y cumplimiento estricto de los procedimientos. Una fuga, aunque sea breve y termine con una recaptura, representa un hecho que merece una explicación institucional.

 

La pregunta central es inevitable:¿como pudo un interno escapar del sector de guardia, burlar la puerta de contención y abandonar la UP9 entre los visitantes sin que nadie lo advirtiera a tiempo?

 

Las autoridades penitenciarias deberán esclarecer las circunstancias del episodio y determinar si se trató de una falla puntual, de un incumplimiento de los protocolos o de deficiencias más amplias en los mecanismos de supervisión.

 

La recaptura puso fin a la evasión, pero no cierra el caso. La seguridad penitenciaria no puede medirse únicamente por la rapidez con que se recupera el control después de una fuga, sino también por la capacidad de prevenirla.

 

Ahora corresponde establecer qué ocurrió, cómo pudo suceder y quiénes deben responder por las fallas que se determinen.

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