La milagrosa recuperación de Ana Marí­a la abuela que estaba entubada y en coma, pero que logró vencer al Covid

Ana Marí­a Orsingher, pasó 70 dí­as internada en el Hospital Centenario en un estado desesperante. La familia estaba resignada y solo viví­a por una maquina. Su familia considera que es un milagro la recuperación.

30 Ene, 2021, 13:41 PM
Ana María y sus nietos

La pandemia trajo múltiples historias que son contadas con finales dramáticos en algunos casos pero también de esperanza en otros.

 

La historia de Ana María Orsingher, está definida por su propia familia como “un verdadero milagro”.

 

"Mis padres son personas mayores que tuvieron un comportamiento durante todo este tapa de pandemia con mucha responsabilidad donde prácticamente no salieron, porque mi madre es de riesgo por su diabetes y obesidad” contó Sebastián Escobar el hijo de Ana María.

 

"Lamentablemente el virus entró porque mi hermana que vive con ellos se contagió y mis padres también cayeron".

 

Según el relato,  al principio parecía que sería leve pero todo se fue complicando en el hospital, donde le hicieron placas y les salió a las dos adultos que tenían neumonía bilateral.

 

"Mi padre de 83 años, al comienzo fue el más complicado,  pero mi madre fue descompensándose y el  12 de noviembre fue internada en terapia Covid del Hospital Centenario, donde estuvo internada 25 días, entubada y en coma farmacológico. Luego de ese tiempo la trasladaron por varios días más a la terapia intensiva polivalente".

 

Sebastián se emociona al contar que “ los pronósticos eran casi definitorios porque solamente vivía por la máquina ya que  la descompensación era total".

 

"Pero ella la seguía luchando, resistía,  siempre acompañada por el  equipo de de salud del hospital que trabajan de manera notable”.

 

Sebastián cuenta para graficar el estado de gravedad que nos habían informado a  la familia que tenían que prepararse para lo peor y que debían firmar el protocolo de despedida”, pero el milagro comenzó a darse.

 

"Le enviamos un mensaje de audio de mi hijo quien la alentaba a que siguiera peleando, por lo que la primera reacción fue de moverse y desprender lágrimas sobre su rostro".

 

Pero increíblemente Ana fue dando señales de recuperación,  por lo que el 3 de enero la pasaron a sala común y el 18 del mismo mes,  cuando prácticamente estaba postrada,  le dieron el alta para seguir su recuperación domiciliaria".

 

Sebastián no tiene palabras para agradecer a todo el personal sanitario del hospital por el trabajo inmenso que realizan pero también dejó un mensaje de responsabilidad en la gente porque el virus hace estragos”.

 

“Lo de mi madre es un verdadero milagro, y eso lo que queremos contar” cerró.

 

 

 

 

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