La capilla funciona en la zona sur de la ciudad, barrio del Polideportivo y se elaboran productos de panificación para mantenerse. En el lugar funciona la Comunidad Jonás, que cuenta con el acompañamiento de los sacerdotes Eduardo Ramos y Jorge Almeida,
“La gente siempre pide la intercesión de San Cayetano por el trabajo y por la salud”, destacaron los colaboradores. “Es el santo del pan, del trabajo, de la esperanza, de la paz, y aquí encontramos paz”, expresaron.
La capilla, que en sus comienzos era mucho más pequeña, logró ampliarse y avanzar con obras como los tapiales, gracias al esfuerzo y al apoyo de la comunidad. Cáritas también brinda colaboración constante, al igual que la Municipalidad.
Desde la santería de la Parroquia Cristo Rey se venden velas, estampas, oraciones y novenas y los fondos recaudados también ayudan al sostenimiento del espacio.
“Cuesta pedir ayuda. Las familias están destrozadas y los chicos también”, señalaron desde la comunidad. En ese sentido, destacaron el trabajo con los más jóvenes. “Tratamos de incorporarlos a las charlas, para que se preparen si quieren internarse. El trabajo es a través de la fe”, señalaron.