El frío obliga a pasar de la sábana sola a acolchados y frazadas, y el precio para poder abrigar la cama oscila entre los $5000 hasta los $29000.
En tanto, la ropa está un 100% más cara que el año pasado, una remera manga largas tiene un valor de base de $2600, los sweater oscilan entre $3900 a $6000, los buzos desde $3900 a $7900 y las camperas de moda llamadas “puffers” se consigue a partir de los $12.000. En tanto, la ropa para varones es más cara.
En esta temporada sigue siendo tendencia la ropa grande, conocida como “oversize”, remanente que quedó de la pandemia cuando la gente solo estaba dentro de sus casas y usaban ropa más holgada. Esta característica fue efectivamente tomada por el sistema de la moda.
Se estima que en las próximas semanas el precio se incrementará y recaerá en la ropa más abrigada para recibir el invierno.