Cerca de las 14 horas de este jueves en la sala del Tribunal de Juicios y Apelaciones, el juez Arturo Dumón, dió a conocer la pena de 17 años de prisión al sargento de la policía de Entre Ríos, por encotrarlo culpalble de haber matado a Iván Pérez.
Sin embargo el magistrado rechazó el pedido de la querella y de la fiscalía de dictar la prisión preveniva, por considerar que no existía riesgo de fuga.
El abogado de la familia de Iván Pérez, Pablo Di Lollo manifestó luego de conocerse el fallo que "Podemos estar o no de acuerdo al monto de la pena, pero entendemos que la pena está fundamentado por el juez".
"Nosotros habíamos solicitado la prisión preventiva, pero el juez entendió que no hay riesgo procesal de fuga, fundando esa detrminación , por lo que analizaremos si apelamos en Casación la medida".
En tanto la familia se mostró disconforme con la determinación del magistrado por considerar que debía determinarse la prisión preventiva (ver aparte).
El policía había sido declarado culpable por el crimen de Iván Pérez, asesinado de un tiro en la nuca en octubre de 2019, cuando corría desarmado y de espaldas a los efectivos policiales.
La decisión unánime del jurado popular recayó sobre Mauricio Javier Gómez por el delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego", en perjuicio de Iván Damián Pérez.
En el primer juicio realizado en 2021, los doce ciudadanos elegidos para el jurado popular no arribaron a un veredicto unánime sobre el imputado, quien llegó a este nuevo debate en libertad.
El Hecho
El homicidio de Pérez ocurrió cerca de las 10.30 del miércoles 9 de octubre de 2019, en el cruce de las calles Lucio Mansilla y 20 de junio, en el barrio Molinari, de Gualeguaychú.
Según el parte policial de aquel día, los efectivos de la comisaría 8va. Juan Alberto Zapata y Mauricio Javier Gómez llegaron al lugar tras una denuncia por un robo de herramientas de un taller mecánico durante la madrugada, y lograron detener a una persona mayor de edad.
El detenido se hallaba con un cómplice que --según la Policía-- escapó del lugar, por lo que se inició un operativo de búsqueda.
El fiscal relató que los policías comenzaron a perseguirlo por un callejón hasta que el joven salió a un descampado, donde Gómez sacó su arma reglamentaria y le disparó en la cabeza a unos 90 metros y con plena visión del campo.
La autopsia determinó que el disparo ingresó por el lado derecho de la nuca, de abajo hacia arriba.
Además, los análisis al arma reglamentaria precisaron que se encontraba "apta para producir" disparos, con tres dispositivos de seguridad "funcionando correctamente" y se decretó que para efectuar el disparo, Gómez debió realizar una fuerza de 5,2 kilos.