Una vecina del barrio del Corsódromo relató en RADIO MÁXIMA el angustiante episodio que vivió junto a su familia durante la madrugada del sábado, cuando un desconocido ingresó a su vivienda y fue descubierto dentro de una habitación mientras sus ocupantes dormían.
Claudia contó que todo ocurrió alrededor de las 5:30 de la mañana en una casa ubicada en la zona de Florencio Sánchez y Alberdi.
"Estábamos durmiendo, la casa estaba toda cerrada. Escucho que mi hija me llama para que vaya con mi nieta. Como ella es bombera, pensé que tenía que salir por alguna emergencia", recordó.
Sin embargo, la situación era muy distinta. Su hija se había despertado y encontró a un hombre dentro de la habitación. "Tenía a un tipo a los pies de la cama alumbrándome con un encendedor", relató la joven a su madre.
Según explicó Claudia, su hija sintió que alguien intentaba encender una llama y, creyendo que se trataba de su hermano que regresaba de trabajar, le dijo: "¿Qué hacés, Lalo?". En ese instante, el intruso se dio vuelta y escapó por la misma ventana por la que había ingresado.
"Cuando ella le habló, el tipo pegó media vuelta y salió por la ventana. Mi hija y mi otro hijo salieron a correrlo descalzos, pero no lo alcanzaron", contó.
La familia sospecha que el hombre había preparado previamente el ingreso a la vivienda. "Nos había aflojado el foco que está arriba de las ventanas para que no hubiera luz en el frente de la casa", señaló.
Además, luego del episodio encontraron una caña larga tirada en el exterior. "Nos dijeron que algunos la usan para tocar las ventanas y comprobar si hay alarmas o si hay movimiento adentro", comentó.
La mujer también explicó que el delincuente ingresó por un postigo que habitualmente permanece cerrado. "Es una ventana que nunca abrimos porque está trabada. Evidentemente la forzó para entrar", indicó.
Más allá de que no se registraron robos ni personas heridas, Claudia reconoció el impacto emocional que dejó el hecho. "Ahora te queda esa sensación de que ya no estás tranquilo dentro de tu propia casa y que tenés que empezar a pensar en rejas, cámaras y más medidas de seguridad. Y encima estaba mi nieta de seis años durmiendo ahí. Eso es lo que más te queda", expresó.
La vecina agregó que, tras lo ocurrido, tomó contacto con otros habitantes de la zona que también sufrieron hechos similares. "Supimos de otro caso en Pueblo Nuevo donde entraron y se llevaron una computadora, un celular y dinero. Ahora me agregaron al grupo de Vecinos en Alerta para estar atentos cuando alguien ve algo raro", concluyó.