ECONOMÍA

En agosto, la economía creció apenas 0,1% y quedó al borde de la recesión, según el EMAE

En el octavo mes del año, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) evidenció una caída interanual de 1,7% y acumuló un avance de 1,2% en lo que va del año.

22 Oct, 2026, 09:54 AM

Tras la fuerte caída de julio, la actividad económica experimentó un leve incremento de 0,1% en agosto y, según estimaciones privadas, se necesitaría un aumento superior al 8% en septiembre para evitar un escenario de recesión técnica.

 

Cerca de la recesión

 

El dato mensual desestacionalizado cristaliza un virtual estancamiento en agosto y fue menor a lo esperado por los analistas. La consultora Equilibra había anticipado un aumento de 1,5% y una caída interanual de 0,5 por ciento. En tanto, el Índice General de Actividad (IGA) de Orlando Ferreres proyectaba un avance mensual de 1,7% e interanual de 0,6 por ciento.

 

En paralelo, el consenso entre los expertos apunta a que la economía podría entrar en “recesión técnica” durante el tercer trimestre tras la caída desestacionalizada de 2,8% en julio. Según estimaciones privadas, para que el período no cierre con una nueva contracción, el dato de septiembre debería exhibir una recuperación superior a 8% para compensar ese retroceso.

 

“La economía no rebotó en agosto (+0,1%) y está 3,8% por debajo del cierre de 2025. Además, el arrastre estadístico quedó en -1,5% y debería haber crecido 8,5% en septiembre para zafar de la recesión técnica”, destacaron desde Estudios Económicos del Banco Provincia.

 

“El rebote de agosto fue marginal. Todo encaminado hacia confirmar recesión técnica. Hay un evidente problema de demanda, como también mostraron las importaciones esta semana. El desafío es revertir sin generar otros desequilibrios”, sumó Claudio Caprarulo, director de Analytica.

 

La definición es conocida, pero sus efectos trascienden lo estadístico. Una economía cae en recesión técnica si el Producto Bruto Interno (PBI) desestacionalizado registra descensos durante dos trimestres seguidos.

 

La inquietud no se limita al cálculo trimestral. Comercio, industria y construcción, actividades con fuerte peso en la generación de empleo, acumulan varios meses por debajo del desempeño general. En contraste, el crecimiento se concentra en el agro, la minería y la producción petrolera. Esta tendencia de una economía “a dos velocidades” se acentuó a lo largo de 2026.

 

“Hacia adelante, los indicadores de actividad que monitoreamos para septiembre continúan mostrando una dinámica mixta, aunque con un sesgo levemente positivo. En este contexto, estimamos que el EMAE podría registrar una variación mensual positiva durante septiembre, aunque sin señales de una aceleración significativa en el ritmo de crecimiento de la actividad”, indicó Ammiel Pardo, economista senior de Aldazabal y Cía.

 

Qué mirada tiene el Gobierno

 

Frente a la dinámica en “serrucho” que evidenció la economía en los últimos meses, alternando subas y bajas, el presidente Javier Milei definió el escenario como una pérdida de ritmo de expansión y afirmó: “Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión”.

 

También cuestionó la utilidad del dato desestacionalizado ante las transformaciones de la economía: “Cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”.

 

En su lugar, el oficialismo priorizó la serie de tendencia-ciclo, que busca aislar movimientos excepcionales y observar la trayectoria general de la actividad. Milei sostuvo: “Por eso nosotros nos enfocamos en el indicador tendencia a ciclo porque la economía está teniendo muchos cambios estructurales. Por eso están arrojando cualquier cosa. Nosotros vamos a lograr cuatro años seguidos de crecimiento. Estamos en niveles máximos de consumo, exportaciones y PBI”.

 

El ministro de Economía, Luis Caputo, compartió esa interpretación y describió al EMAE desestacionalizado como una medición afectada por una volatilidad que no representa la dinámica subyacente. “Si se mira el EMAE desestacionalizado, claramente está dando un nivel de volatilidad que no refleja la realidad. Están habiendo cambios estructurales en la economía y muestra un mes que sube y otro que baja”, afirmó.

 

Sin embargo, el informe del Indec correspondiente a agosto mostró que el índice tendencia-ciclo no registró crecimiento alguno ni en abril, ni en mayo, ni en junio, ni en julio, ni en el octavo mes. Es decir, en todos esos meses arrojó un estancamiento.

 

El jefe de Research de Adcap Grupo Financiero, Federico Filippini, definió a esta medición como “una estimación que busca separar los movimientos persistentes de la actividad de las oscilaciones transitorias o estacionales, ofreciendo una lectura más ‘suavizada’ de la economía”.

 

“El problema es que la tendencia-ciclo tiene una limitación importante: los últimos datos son particularmente sensibles a revisiones. Como el filtro necesita información futura para estimar correctamente la tendencia, en el extremo de la muestra esa información todavía no existe”, explicó Filippini.

 

Fuente: Infobae

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