El Gobierno de Gualeguaychú limpió con hidrolavadora la fachada y la marquesina del emblemático Teatro Gualeguaychú, como parte de los preparativos para su reapertura. La intervención se integra a un plan de recuperación que contempla la restauración del edificio y la reconstrucción del piso de la sala principal, cuyo derrumbe parcial ocurrió el año pasado.
El personal encargado de la limpieza exterior del histórico edificio trabajó con una hidrogrúa y equipos de agua a presión. El chorro se aplicó mediante una lanza conectada por una manguera a una hidrolavadora. Un contenedor de gran capacidad, instalado sobre la caja del camión, y una escalera de tijera, dispuesta en la vereda, completaron el equipamiento de apoyo.
La limpieza abarcó los dentículos (pequeños bloques ornamentales de forma prismática o cúbica), los modillones (elementos arquitectónicos salientes, similares a ménsulas, ubicados debajo de una cornisa), las pilastras, las guirnaldas, la lira con laureles del friso y los mascarones centenarios, cuyos detalles y relieves recuperaron visibilidad.
También se lavaron la herrería artística del balcón, incluida su baranda de hierro forjado, y las ménsulas de la marquesina.
El hidrolavado permitió remover las manchas oscuras y la colonización biológica, una película formada por musgos y otros organismos que retiene humedad, acelera la degradación de los revoques y la mampostería y opaca los relieves ornamentales.
Otro factor de deterioro es la vegetación espontánea que crece en cornisas y remates. Sus raíces se introducen en las fisuras, ensanchan las grietas y favorecen el ingreso de agua en la estructura de las construcciones históricas. Las plantas que habían brotado en esos sectores también fueron removidas.
Detalles finales
En el interior, con la reconstrucción del piso concluida y las butacas recolocadas, los trabajos se concentran en los detalles que requieren restauración, limpieza y terminación, para que la sala recupere sus condiciones originales y vuelva a recibir al público.
La fachada es la estructura exterior del edificio que da a la calle, mientras que la marquesina es el alero saliente de estructura metálica ubicado en la planta baja, sobre las puertas principales de acceso.
A diferencia de los cines y teatros modernos, que suelen exhibir marquesinas con grandes carteles luminosos, la de esta sala conserva su diseño de principios del siglo XX, realizado en metal ornamental trabajado artesanalmente, un rasgo que distingue su carácter tradicional.
Declarado Monumento Histórico Nacional en 1997, el Teatro Gualeguaychú es uno de los edificios patrimoniales más importantes de la provincia de Entre Ríos.
Una vez concluidos todos los trabajos, la reapertura marcará el cierre de un proceso que combinó ingeniería estructural, restauración patrimonial y trabajo artesanal para recuperar un edificio fundamental del patrimonio cultural y arquitectónico de la región.
El deterioro del piso se originó por la presencia del insecto xilófago Pentarthrum, conocido como gorgojo del parqué, que afectó la estructura durante más de diez años.