La producción hortícola local atraviesa una etapa de adaptación constante. Nico Martínez, productor de la zona, trazó un panorama sobre la situación del sector en diálogo con RADIO MÁXIMA, donde advirtió que, si bien las heladas han complicado las tareas cotidianas, la mirada está puesta en los pronósticos de exceso de humedad.
El desafío de la humedad
La ubicación geográfica de los cultivos, cercanos a arroyos, vuelve a la producción vulnerable ante posibles crecidas o precipitaciones intensas. "Cuando hubo sequía tuvimos que trabajar más, regulando el riego con agua de pozo, pero la humedad de la tierra no la podemos regular", explicó Martínez. En este sentido, el productor subrayó que la verdura de hoja es sumamente delicada y sensible a los excesos hídricos, lo que obliga al sector a redoblar esfuerzos en la planificación.
La estrategia bajo cubierta
Para mitigar el impacto del frío extremo, la producción ha avanzado hacia la expansión de superficies bajo cobertura. Martínez detalló el uso de telas antiheladas, una herramienta clave aunque limitada: "Las dejamos tapadas constantemente, pero las telas aguantan hasta cero grados; más bajo que eso, podés tener quemaduras".
Las bajas temperaturas no solo han afectado la fisiología de las plantas —quemando la estética de lechugas o afectando cultivos a campo como la acelga—, sino que también alteraron la logística del trabajo diario: el personal debe esperar a que la escarcha desaparezca para ingresar a los invernaderos y realizar las labores de cosecha.
Mercado y precios
Consultado sobre la dinámica comercial, Martínez señaló que, a pesar de la estacionalidad —que naturalmente reduce el consumo de lechuga y rúcula en esta época del año— y de los incrementos en los costos de producción, los precios se han mantenido estables.
"Tendríamos que haber aumentado, pero lo hemos mantenido a pesar de que el combustible ha sufrido aumentos", sostuvo. La estructura de costos se ve presionada tanto por la inflación local como por la dependencia de insumos importados, particularmente en lo que respecta a las semillas.
Actualmente, el verdeo, la acelga y el perejil lideran la demanda del mercado local. Según relevamientos del productor en las verdulerías de la ciudad, los atados de producción local oscilan hoy entre los 1200 y 1800 pesos.