Sobre el origen de la crecida, Hernández explicó que el crecimiento se produjo “a partir de un anticiclón en Brasil y un remolino en la Península de Valdez, fenómenos lejanos que se combinaron y generaron vientos del sudeste sobre el río de la Plata, lo que empujó el río Uruguay aguas adentro”.
Este efecto llevó al río a un máximo de 3.13 metros, anoche, aunque logró la estabilización y permanece en 3,06 metros.
Respecto a la llegada de agua proveniente de la Cuenca Alta, señaló, que aunque llovió en el lugar, “todavía faltan algunos días para que el agua llegue a nuestra zona”.
“Lo de anoche fue un susto para los pobladores ribereños, pero no va a pasar de eso”, analizó. Los controles en los lugares habituales no registran hasta el momento, amenazas o situaciones de riesgo para la ciudad.