“Como mamá tengo mucho miedo, mis hijos toman el colectivo ahí y el tipo vive a unas cuadras de la zona”, relató en RADIO MÁXIMA Gisella Violliaz, mamá de menores que fueron víctimas de un septuagenario exhibicionista.
El miércoles de la semana pasada a plena luz del día (las 13h), según relató Gisela, sus hijos, un chico de 12 años y una adolescente de 17 años, estaban esperando el colectivo en la esquina de Bolívar y Rucci, cuando fueron víctimas del acoso.
“Mi hija buscó al hermanito y estaban esperando el colectivo. Aparece una persona adulta que se sienta en la vereda de enfrente, llegó más gente, y el hombre empieza a hacer escenas obscenas, tocándose sus partes íntimas y llevándose la mano a la boca, es un adulto mayor”, relató. El hombre sería policía retirado y tendría problemas de salud mental, además de antecedentes.
Agregó que “es una persona que no puede convivir en sociedad, ahora me enteré que por años hizo lo mismo según me dice la gente, hasta ha estado preso por la misma situación. Me habló una chica que ha sido una víctima terrible de este tipo, terribles aberraciones, una chica hasta ha sufrido ataques de pánico por este tipo”.
“Nuestros hijos no pueden pasar por esta situación. Empecé a buscar cámaras, me fui a hablar con los encargados del kiosco de enfrente, el chico del kiosco vio la situación y llegó a hablar con el hombre.De los nervios a mi hija se le pasó el colectivo, después la ayudó una señora para tomar el colectivo amarillo y ahí se sintió más protegida”.
Gisella realizó la denuncia en la Comisaría del Menor. El hombre tendría antecedentes de abuso a una menor de 14, vivía en otro barrio, y ahora vive en cercanías de Bolívar y Rucci, dónde los chicos toman el colectivo.